FanOnFire quiere desde esta humilde tribuna adherirse a una corriente que está ganando mucha notoriedad en las últimas fechas. Algo que sencillamente no se planteaba y que siempre ha supuesto una injusticia de proporciones bíblicas.

La música, ese ente tan abstracto y conmovedor, fruto de miles y miles de años de historia, objeto de estudio generación tras generación, puede apretujar el alma de un treintañero, un anciano, un niño o un adolescente por igual. Recordemos que los sentimientos, alejados del yugo de la razón, nos afectan a todos en diferente medida.

Privar del placer mayúsculo que supone disfrutar de un evento musical en directo, sea cual sea su naturaleza, es un holocausto cultural, con graves consecuencias para la industria y para la formación de índole personal de cualquier individuo. Y es en cierto modo lo que está ocurriendo en muchos conciertos, donde los menores de edad ven prohibido su acceso ante la supuesta lógica aplastante de no tener aún la mayoría de edad.

Supone un intento por alejar a los más jóvenes del pernicioso mundo de la noche . Un problema que se subsanaría tan fácilmente como permitiéndole la entrada a los recintos siempre acompañados de un adulto que ejerza labores de tutor legal en ese contexto.

Algunas iniciativas están intentando erradicar esta sinrazón, aunque, desgraciadamente, suponen bucólicos oasis en mitad de un desierto plagado de supuestos bienhechores en pos de la integridad del menor. Festivales como el reciente FESTeen (cuya tercera edición ha supuesto todo un éxito que aplaudimos desde aquí) abordan el artificial problema y proponen soluciones coherentes. Medios de comunicación como Hoy Empieza Todo en Radio 3, dirigido por Ángel Carmona, se hacen eco de la problemática. Y en este enlace auspiciado por MadridandMusic pretende recoger apoyos para que los menores de 18 años puedan acudir a los conciertos acompañados por un adulto.

Apoya aquí la propuesta para convertir esta demanda en un grito unísono. Para que #MenoresAlConcierto y #queremosentrar sean al fin una realidad tangible.