Hay un lugar tan ansiado como el País de las Maravillas de Lewis Carrol, aquel en el que Alicia vivió un viaje psicotrópico brutal. Es un lugar en el que puede pasar de todo, del que hemos oído hablar aquí y en Kuala Lumpur, y al que es mu, muy difícil entrar. ¿Quién ha tenido la suerte de cruzarlo?

Un tal David Spargo (del cual nos declaramos FansOn Fire desde ya) lo logró editando el texto de Wikipedia sobre el grupo al que había ido a ver: los australianos Peking Duk. Spargo simplemente se presentó delante del encargado de seguridad diciendo que era familiar de uno de los integrantes de la banda, le mostró su DNI y el wikiartículo con la información en cuestión.

No sólo consiguió colarse, si no que acabó de cervezas con la banda, quien, además, le definieron como “una leyenda”. Incluso anotaron su teléfono, ojo al dato.

Pero las leyendas no sólo las crean los fans, quienes son en realidad lo más importante para nosotros (guiño, guiño). Todo el mundo se figura lo que ocurre en el backstage, pero… ¿conoces las excentricidades más brutales de todos los tiempos?

Por ejemplo, según el periódico The Richest, Lady Gaga (no podía ser menos) pide un maniquí con el pelo púbico rosa y que su equipo hable con acento cockney, ése tan característicos de los barrios bajos ingleses.

Por el lado contrario, los artistas también han sufrido peculiaridades en el backstage, como es el caso de los Red Hot Chili Peppers o Ne-Yo, quienes contaron la siguiente anécdota:

En 1992, hicimos un pacto por el que todos debíamos perder la virginidad en la gira de verano de Lollapalooza. ¡Y lo hicimos! Después de eso, más tarde, una productora nos robó la historia y la convirtió en lo que hoy todos conocemos como American Pie, pero cambiaron los detalles lo justo como para que no pudiésemos reclamarlo. Aún así, de todas formas, ¡fue el mejor verano de nuestras vidas! – Flea.

Red Hot Chili Peppers

Para mí el backstage es un sitio de paz, de tranquilidad. Siempre ha sido así excepto una vez, en Orlando, cuando entré en el backstage y descubrí a unos aliens que había allí. Aliens de verdad. Me metieron en su nave espacial, pero nadie me cree. Nadie. Tú sí que me crees, ¿erdad? ¿¡Verdad!?-. Ne-Yo

Ne-Yo

Lo dicho. ¡El País de las Maravillas de Alicia!