Japón, ese país que cuando lo mentan lo primero que se nos viene a la cabeza es la sodomía (exclusivamente por la bandera, aclaramos). Si le damos más vueltas a su identidad como país nos imaginamos terremotos, un acusado sentido del honor, Manga, superhéroes de puntiagudos cabellos, Hiroshima, Fukushima, Tsunamis, máquinas expendedoras de bragas usadas, moteles temáticos para hacer del fornicio toda una aventura, tecnología, colorines, pixelado genital, otakus, guirnaldas rojas, dojos, templos budistas, Humor Amarillo, Takeshi Kitano, colegialas penetradas salvajemente por alienígenas con tentáculos, samurais y Akira Kurosawa.

Supongo que ellos cuando piensan en España se acuerdan de la sangría, los toros y el flamenco, así que técnicamente es justo que nosotros les cataloguemos en función de sus topicazos. Pero..¿Y a nivel musical? Unos perfectos desconocidos, salvo para los enamorados de su cultura. Es por eso que entendemos como un acto justiciero mostrarte cinco píldoras musicales del país del sol naciente.

Pizzicato Five

 

 

Estos señores inventaron la música de brunch. O de domingo soleado en una terracita. Quizá no sean conscientes de sus propias hazañas, pero sus canciones son una sobredosis de buenrrollismo extremo de lo más necesario. Sí, se puede ser yeyé y japonés al mismo tiempo. Pop francés y bossa nova al servicio del vermú.

Polysics

 

 

Con una marcada estética al más puro estilo Devo, embutidos en sus monos(naranjas en los albores del grupo) , es una de las bandas imprescindibles para ver en directo antes de morir. Punk robótico y New Wave de altos vuelos. Grupazo mayúsculo que convierte un concierto en una experiencia extrasensorial.

 

Acid Mothers Temple

 

 

La psicodelia rockera también tuvo su lugar en el imaginario cultural japonés. Surgieron en 1995, sumergidos en la nada, flotando en el espacio y aportando composiciones extensas y lisérgicas. Una auténtica delicia desgarradora.

 

Hotel Mexico

 

 

Imagina que el sonido Manchester fuera el sonido Kyoto. Que Joy Division y The Smiths tuvieran los ojos rasgados y se subieran a un escenario. Esto es Hotel Mexico, un grupo totalmente alejado de convencionalismos nipones que además suena condenadamente bien.

 

She Talks Silence

 

Son mozalbetas, y suenan fresquísimas. No tienen nada que envidiarle a Best Coast y grupos análogos, y se están convirtiendo por méritos propios en una propuesta exportable y muy gustosa de escuchar.