Viene desde muy lejos. Trae vientos de todo el mundo, sonidos del mar y olores a madera y whiskey. Jay Malinowski (Vancouver, 1982), viene a España a mostrarnos su último trabajo, Martel, que ha compuesto como un viaje por los océanos Pacífico y Atlántico.
Líder de la banda Bedoune Soundclash, ha escrito una novela, diseña las portadas de sus discos y se declara fan de Richard Ashcroft (The Verve). Comparte unos minutos con Fan On Fire y nos revela que, de todo el mundo entero, el sitio perfecto para escuchar Martel sería Finisterre. ¡Por lo menos podemos acercarnos a comernos unos percebes mientras escuchamos su disco!

¿Cómo te definirías mejor a ti mismo, como músico, escritor o artista visual?

Jay Malinowski: La música ante todo, pero todas estas disciplinas construyen cómo contar una historia. Nunca he sido un gran músico, y siempre quiero contar una historia y usar lo que sea que esté en mi mano para hacerlo.

¿A través de cuál de las tres formas de arte dirías que consigues comunicarte mejor con el público?

J.M: Realmente depende mucho; en el caso de mi disco Martel, el relato de mi novela Skull & Bones -que comparte título con uno de los temas de su anterior disco, Bright Lights & Bruises- proporciona realmente la mejor percepción del propio personaje de Martel -en el que está basado el disco-. Pero en general la música es la forma más efectiva porque no requiere lenguaje, tiempo o lugar para procesarla o entenderla. Una buena canción es atemporal y cualquiera puede sentirla.

¿Qué esperas de un público como el de Madrid, con quien vas a compartir una experiencia tan íntima y personal como la de tu trabajo Martel?

J.M: ¡No tengo ni idea! Simplemente espero tocar en el país que tanto me inspiró para este proyecto.

Nos hemos enterado de que tu instrumento favorito es el armonio -instrumento de viento con teclado parecido al órgano-, el cual está integrado en la heterogénea instrumentación de este álbum. ¿Cómo lo descubriste?

J.M: Pues me encontraba en el rodaje del videoclip de There’s a Light en Islandia, para la grabación del disco Bright Lights & Bruises. Estaba con mi amigo Dave Guenette, y de pronto lo vimos en la ventana, en una caja de madera con la marca “Hamburgo”. Dave me lo compró y lo trajo con nosotros para el rodaje del videoclip. Creo que la primera canción que escribí con él fue Skull & Bones. Fue extraño porque desde aquel momento hasta ahora lo he sentido como si todo fuera parte del mismo capítulo; capítulo o período que estoy cerrando con este concierto en Madrid, y con mi libro Skull & Bones.

¿Alguna vez has hecho un viaje en velero?

J.M: ¡No! Hubo un momento en el que pensé navegar por el Atlántico en un buque de carga, viaje que aún me encantaría hacer. Pero aún no ha sido el momento. ¡Quizá después de Madrid!

¿Tienes intención de continuar buscando en tus raíces y orígenes con tu siguiente trabajo o quizá prefieres explorar horizontes futuros?

J.M: Creo que todos tenemos aspectos en nuestra propia vida que se vuelven más y más profundos a medida que los exploramos. Veo Sounding a Mosaic (nuestro primer disco como Bedouin Soundclash record) relacionado con Martel porque los dos indagan en nuestra identidad y orígenes. Bedouin tiene algo de comunidad, Eon y yo nos unimos para crearlo, unimos nuestros orígenes. Así que, temáticamente, esto es menos personal. Pero todo tiene que ver.

Siempre hacemos estas preguntas a nuestros entrevistados, esperemos que no te importe. ¡Nos ayuda un poquito más a conocerte mejor! Veamos:

1. Un disco que te llevarías a una isla desierta, o un músico indispensable para ti.

J.M: Un disco: Kind of Blue, de Miles Davis.

2. Una ciudad en la que escuchar tu disco, Martel.

J.M: Finisterre.

3. Un lugar en el que te gustaría actuar antes de morir.

J.M: Buenos Aires.

4. Una persona a quien te gustaría ver tocar antes de morir.

J.M:Richard Ashcroft.

5. El último disco que has descubierto y que recomendarías absolutamente.

J.M: Stromae. Pero todo el mundo conoce Stromae, ¿no?