Cuando hables de Ayuken MP, lávate la boca. Si el pasado febrero nos presentaban su propuesta para celebrar “Diez Años de Carretera y Corazón“, no han querido dejar que llegaran las campanadas sin crear otro evento, invitando a algunas bandas que suenan fuerte dentro del panorama underground, y otras jóvenes promesas que descubrir al mundo. Ayuken es la Lezama del punk, La Masía de las promesas encumbradas, la puntería del Rey Midas y la fidelidad y devoción del Santo Job. Todas las personas del mundo de la música que trabajan con esta oficina me hablan maravillas, así que siendo honestos, toda buena palabra hacia ellos se queda pequeña.

Se abre la veda este próximo viernes 11. Terceto de bandas de auténtico lujo:
Trono de Sangre: poco se puede añadir a lo que ya se ha dicho de este cuarteto madrileño. Pertenece a una generación de bandas que se han atrevido a experimentar en la periferia del screamo dentro de nuestras fronteras, como Hurricäde, Nacen de las Cenizas o Viva Belgrado. El perfecto dominio de cada instrumento, el finísimo orden de lo anárquico.
Bala: dueto stoner femenino. Banda altamente minimalista, con un proyecto valiente y ruidoso y con influencias que podrían sondearse entre Kyuss, Acid King y Melvins. Otro de los máximos exponentes de lo que exporta Galicia en cuanto a música se refiere.
Shiva: si has grabado en los Westline Studios y te han masterizado en Ultramarinos Costa Brava, la calidad de tu banda está asegurada. Terceto proviniente de Daimiel que, como el buen pisto manchego, combina los mejores elementos de la tierra, el buen hard-rock, el mejor stoner y un sonido definido y personal.

El sabado 12 seguiremos con:
Oh, Trikelians!: desde Estepona llegan cuatro tipos cargados de ambientes de los que dejan tu mente volar, de los que hacen perderte una auténtica minutada a lo largo de interminables pensamientos vacíos. Muy recomendables.
Boneflower: la nueva promesa del mundo musical madrileño se presentan, a la vez, como probablemente la banda más joven del cartel. Pero no tardarán en captar tu atención. Recuerda lo que acabas de leer cuando las luces se apaguen y sólo alumbre la estancia una débil ristra de bombillas.
Syberia: la última banda del cartel sirve para confirmar el nivel por el que atraviesa la música de base, por la que se apuestan en este tipo de eventos. Post-rock instrumental, coetáneos de otras muchos colegas de profesión que han elegido esa forma de expresarte y han conseguido llegar realmente lejos tan solo aportando batería, bajo y guitarra, sujeto y anudado a un sinfín de delays y efectos que te sumergen por completo en la más absoluta inconsciencia.

En definitiva, un fin de semana completo en nuestra querida Wurlitzer, del que se puede disfrutar a un nivel extremo ambos días con el abono por tan solo 15€. Apuesto a que es un plan insuperable.